Clínica

Coordina: María Rizzi

Colaboran:
Andrea Cepeda
María Valeria Diaz
Pablo Fernández Blanco
Victoria Picciuto
Susana Viña

Desde la Sección Clínica, sostenemos que lo que llamamos Psicoanálisis en Intensión, es desde donde pensamos en todo aquello que tenga relación con el psicoanálisis en tanto operatoria analítica, ámbito donde alguien puede hablar escuchándose, suponiendo en el otro un saber desde donde es escuchado, articulando así una transferencia que desde el lado del analista es ocupado en tanto ese lugar es, semblanteando el objeto.

A este trabajo damos lugar en la Institución, para poder dar razones de la práctica, con distintas modalidades al poner en consideración el saber hacer allí con el síntoma. Nuestros artificios clínicos permiten la laboración de la praxis, sacándonos de la soledad del consultorio, para pensar con aquellos con los que compartimos una transferencia de trabajo.

En estos artificios el analista que presenta tanto como el que escucha da cuenta, lo sepa o no, de su análisis personal, su trabajo de lectura o interpretación de los textos fundantes, y de su análisis de control

Artificios

Fábrica del caso

Un analista es invitado a presentar un relato de su praxis a la escucha de otro analista al cual haya elegido para la ocasión, por transferencia. Este podrá hacer preguntas, incidencias o solicitar precisiones, etc. respecto del suceder del relato presente. La extensión de la presentación no podrá exceder los 50’, lo cual será sancionada por el analista que escucha.

Una vez concluido este momento del artificio, el analista presentador se llamará a silencio, retirándose de la escena. A partir de la puesta en función del coordinador de la actividad; se hará circular la palabra en el público y cada uno que así lo requiera podrá intervenir con sus comentarios y reflexiones acerca de lo escuchado, en el intento de fabricar un caso clínico. De su ocurrencia, lo que habrá sido fabricado como caso será aquello que ha caído de un trabajo de transferencia a partir del relato y de los aportes y comentarios de los asistentes, con ese carácter impredecible y azaroso que ponemos en la cuenta de nuestra praxis que soporte ser tal.

Lecturas de la clínica

1º momento: Un analista hablará durante 20 minutos, en su función de analista invitada a presentar un fragmento de su clínica. Cabe aquí remarcar lo auspicioso de hacer lugar a la emergencia del hablaje donde queden excluidos las notas o apuntes “ayuda memoria” tendientes a clausurar la irrupción de lo imprevisto mediante el “redondeo” del material.

2º momento: Haciendo lugar a cierta precipitación, es el tiempo en que los otros dos analistas invitados a tal fin y cada uno a su turno, ofrecerán al público sus lecturas de lo escuchado en la presentación, disponiendo para ello de 15 minutos cada uno.

3º momento: Vía la puesta en función de la coordinación se abrirá, durante 15 minutos, el espacio de interlocución entre el público y los analistas lectores y presentante. Este último se abstendrá de agregar elemento alguno que haga a la ampliación de datos sobre lo ya presentado.

Cuestiones de la praxis

Un analista es invitado a presentar ante un publikum, al menos una cuestión que aguijonee su praxis – incidiendo en la dirección de una cura a su cargo- pidiéndole iniciar una búsqueda. En su presentación en la escena institucional, intentará poner sobre el tapete de un modo articulado ese problema que lo interroga, de manera “comunicable y compartible”, ofreciéndolo a la discusión y al debate del auditorio de analistas.

A su turno, la coordinación favorecerá la conversación de los asistentes en torno de la cuestión de marras, de modo tal que ésta soporte las diferencias a desplegarse en comentarios, argumentos- retóricos, al fin- y razones. El analista presentador se abstendrá de agregar otros datos que – supuestamente, mas no es así en absoluto – aportarían ‘más claridad’ (?) a la inteligencia de lo presentado

Clínica con niños y adolescentes

En este artificio, son invitados tres analistas, uno de ellos escribe sobre una situación clínica y se lo envía con anticipación al analista que hará puntuaciones sobre el mismo. El tercer invitado, trabajará a partir de un concepto que decante de lo allí presentado.

 

Conferencia a partir del caso

El conferencista invita a un expositor para que le relate – posteriormente en la escena pública- lo que se le ocurra sobre un análisis a su cargo, sin notas ni escrito alguno. Ya ante un público, aquel escucha, interroga, escribe, puntúa lapsus en el discurso del expositor, hasta decidir que ha llegado el momento de concluir. A partir de allí, el expositor se llama a silencio.

A su vez, el auditor-disertante – fuera de la escena- procesa lo escuchado, para, luego de un intervalo previsto, brindar una conferencia sobre el caso. Finalizada ésta y recién allí, el público interviene – desde luego que el “caso” en tanto relato ya ha circulado entre la audiencia- dialogando entre sí y con el conferencista, con lo cual concluye la experiencia.

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